Nada mejor que, primero (y en principio):
elegir musica de antojo,
por cantidades totalmente a gusto (no hay problema con el exceso).
El tiempo para esta receta no es importate, sino que hay que probar hasta que se sienta bien,
si no gusta, se empieza de nuevo.
(No olvidar renovar la musica).
La compañia viene muy bien ya que otras papilas también deben saborear y disfrutar el engrudo.
Tema importante: no preocuparse por el desorden, es parte del sabor final.
Una vez que parece estar listo -incluido el enchastre- agregar:
condimentos especiales de lo que quiera, no importan religiones o dietas,
ni hierbas o calorías, temperaturas ni luces, todo es según antojos,
y con un pocos gramos de esencia del alma, su plato estará listo para ser un manjar.
Entonces sentarse, cantar, bailar…
Disfrutar.
(el momento que quiera, cuando quiera y con quien quiera).